
La lluvia de estrellas de las Perseidas es uno de los fenómenos astronómicos más esperados cada año, ocurre entre julio y agosto y puede apreciarse a simple vista sin necesidad de equipamiento técnico.
Tal como explica la NASA, las lluvias de meteoros se producen cuando un meteoroide (una roca espacial) ingresa en la atmósfera de la Tierra y, a medida que cae hacia el planeta, “la resistencia (o rozamiento) del aire sobre la roca la calienta sobremanera” provocando lo que conocemos como “estrella fugaz”.
“Esa estela no es la roca en sí misma, sino el aire caliente que brilla a medida que la roca caliente atraviesa la atmósfera”, explica la agencia espacial. Una lluvia de estrellas se produce cuando muchos meteoroides ingresan a la atmósfera al mismo tiempo.
Aunque ocurren varias lluvias de estrellas en el año, las Perseidas son una de las más esperadas, en especial en el hemisferio norte, donde las temperaturas del verano favorecen la contemplación. Cuándo verlas y toda la información necesaria para disfrutar del fenómeno, en este artículo de National Geographic.

