La revelación de la presencia en Bolivia del líder número 1 del Primer Comando Capital (PCC) y los violentos crímenes registrados en las últimas semanas llevaron a los dos candidatos en segunda vuelta a pronunciarse sobre la problemática del narcotráfico, que no ha sido precisamente un eje medular de la campaña electoral.

El candidato presidencial del PDC, el senador Rodrigo Paz, remarcó este lunes que su propuesta de redistribución de los recursos 50-50 entre el nivel central y las regiones contempla la seguridad ciudadana como un eje junto a educación y salud.
¿Debe volver la Agencia Antidrogas Estadounidense (DEA, por sus siglas en inglés?, le preguntaron los periodistas.
“La DEA nunca se fue. Lo que tenemos que (hacer) es sumar el esfuerzo de todas las organizaciones internacionales amparadas bajo Naciones Unidas para la lucha contra aquello que es trata de personas, temas ilícitos, el financiamiento que pasa por Bolivia, financiamiento ilegal (…) Tenemos que hacer una lucha y todo aquel que sume bajo el concepto, el parámetro de Naciones Unidas, tiene toda la voluntad, si es que somos gobierno, de poder trabajar conjuntamente; con los del Brasil, con los americanos, con los europeos, con los asiáticos, con todos”, expresó.
En una entrevista pasada en Santa Cruz, Paz propuso legalizar la marihuana para uso farmacéutico como una vía para atraer inversiones y generar ingresos en dólares y aseguró que con el cambio de gobierno, los narcotraficantes perderán la protección estatal.
En Estados Unidos, donde está de visita, el candidato de la alianza Libre, el expresidente Tuto Quiroga, remarcó que Bolivia no puede “seguir siendo un país santuario del narcotráfico”, problema que ligó a los autos robados ya que se usan, dijo, como moneda de cambio.
“¿Por qué en Bolivia están (Sebastián) Marset, PCC, Vermelho? ¿Por qué están ajusticiando gente en las calles? ¿Por qué hay mafias europeas? Porque estamos volviendo a los tiempos donde mafias europeas cansadas de comprar a los brasileños la cocaína boliviana están viniendo a pelear por la producción (…) Eso es producto del culto a la ilegalidad”, expresó.
Cuestionó que se legalizara la producción de coca del Chapare (Ley 906, que incrementó la cantidad de hectáreas de cocales legales en el país), destinada a la producción de cocaína, a diferencia de la producción de Yungas, enfatizó.
En declaraciones recientes, Quiroga afirmó que trabajará con todos porque “es muy alarmante” lo que está ocurriendo en el país: “En primer lugar, la Federal Brasileña, después la Federal Argentina, los países vecinos y también los europeos y también la DEA, todos van a venir a Bolivia, conmigo todos”.
“Se acaba el narcotráfico (…) Yo voy a limpiar a Bolivia de estos delincuentes”, prometió.


